El abonado es uno de los pilares fundamentales en el cuidado de cualquier bonsái. Sin embargo, muchos aficionados se preguntan si es realmente necesario abonar durante los meses de otoño e invierno. La respuesta no es sencilla, ya que depende de la especie, el clima y el objetivo de cultivo. En este artículo descubrirás cómo, cuándo y por qué abonar tus bonsáis en otoño e invierno, con consejos prácticos que te ayudarán a mantener árboles fuertes y equilibrados todo el año.
¿Por qué es importante el abonado en bonsáis?
Los bonsáis, al crecer en macetas pequeñas con un volumen limitado de sustrato, dependen totalmente del abonado para recibir los nutrientes que necesitan. Durante la temporada de crecimiento (primavera y verano) el aporte de fertilizante es indispensable. Pero en otoño e invierno, aunque la actividad se reduce, el abonado sigue jugando un papel estratégico.
Abonado en otoño. Preparando al bonsái para el invierno.
El otoño es una estación clave porque los árboles entran en una fase de almacenamiento de reservas. En este momento, conviene utilizar un abono con menos nitrógeno (N) y mayor proporción de fósforo (P) y potasio (K).
- Fósforo (P): favorece el desarrollo radicular y la resistencia frente al frío.
- Potasio (K): fortalece tejidos y ayuda a resistir plagas y enfermedades.
- Nitrógeno (N): debe reducirse, ya que un exceso puede provocar brotes tiernos que sufrirán con las heladas.
Lo ideal es abonar desde primeros de septiembre hasta mediados de noviembre (dependiendo de la región), con productos de liberación lenta.
Te contamos en qué productos confiamos nosotros. Abonos y bioestimulantes orgánicos Luso Bonsai.
Desde hace un tiempo somos fieles creyentes del uso de productos 100% orgánicos en lugar de utilizar tanto químico como nos quieren vender. Y la verdad, es que en muchos casos necesitaremos el químico, en la mayoría de situaciones y árboles sanos, utilizando productos 100% ecológicos conseguiremos lo mismo.
En Septiembre es el mes ideal en el que debemos empezar a centrarnos en dar vida al sustrato, y nada como utilizar hongos y bacterias beneficiosos que ayudarán a la defensa y crecimiento sano de nuestros bonsáis. Destacamos cuatro productos muy interesantes:
- Rhiza Bonsai Plus. Sustancias que activan las defensas naturales de las plantas, produciendo fitohormonas y enzimas que ayudan a proteger a la planta contra plagas, enfermedades y estrés abiótico. Con la utilización de Rhiza Bonsai, crearemos un suelo rico en microorganismos beneficiosos lo que generará competencia a esos microorganismos que dañan las plantas.
Se recomienda su uso en septiembre u octubre.
- Probiotic Bonsai. Complemento nutritivo compuesto de «organismos micro radiculares» que facilitan la asimilación de nutrientes y el crecimiento o recuperación natural de la planta.
Se recomienda su uso hasta noviembre, 1 vez al mes.
- P/K Bonsai Algas. Es el abono por excelencia en otoño. Es un abono líquido compuesto de fósforo y potasio, optimizado con algas y micronutrientes. Este abono está indicado para su uso en todas las especies de bonsái.
- Green & Gold. Abono orgánico en pellets 100% de origen vegetal (leguminoso), con algas (Ascophyllum nodosum – de aguas frías del mar del norte de Europa), y fosfatos de roca blanda. Dependiendo de tu región y el estado en el que se encuentre cada árbol, podemos abonar hasta octubre o noviembre.
¿Se debe abonar en invierno?
Durante el invierno, la mayoría de los bonsáis de exterior entran en reposo vegetativo, deteniendo prácticamente su crecimiento. En este periodo:
- Bonsáis caducos: no necesitan abonado hasta la primavera, ya que están sin hojas y en descanso total.
- Bonsáis perennes o coníferas (pinos, juníperos, etc.): aunque la actividad es mínima, siguen manteniendo cierto metabolismo. En climas suaves, puede aplicarse un abonado muy ligero y espaciado, siempre con bajo contenido en nitrógeno. Aquí siempre recomendamos el abono Green & Gold que vimos anteriormente.
- Bonsáis tropicales o de interior: al mantenerse activos gracias a temperaturas estables, requieren un abonado suave cada 4–6 semanas, preferiblemente líquido y diluido.
Conclusión
El abonado en bonsáis durante el otoño e invierno no se trata de “dar de comer” para crecer, sino de fortalecer al árbol y prepararlo para la siguiente temporada de crecimiento. Ajustar el tipo de fertilizante, la frecuencia y la dosis según la especie y el clima marcará la diferencia entre un bonsái débil y uno vigoroso.
Si quieres que tus bonsáis luzcan sanos y llenos de energía en primavera, no descuides esta fase esencial del cuidado.
