Que el bonsái es muy difícil de cuidar es un pensamiento común que se nos viene a todos a la cabeza cuando nos planteamos empezar en el mundo del bonsái. Bajo nuestro punto de vista y creo que el de la mayoría de los aficionados, hacer bonsái no es difícil, tan solo requiere unas pautas básicas a seguir y conseguirás tener una bonita colección de árboles.

Si te estás planteando empezar en el cultivo de bonsáis, o incluso has empezado recientemente y tienes dudas, hemos preparado esta guía con 7 consejos básicos para comenzar a cultivar bonsáis.

Elige una especie resistente

Existen numerosas especies de bonsái, las cuales algunas son más resistentes y necesitan menos atención que otras, como los propios árboles en su hábitat natural.

Si todavía no te has comprado un bonsái, te recomendamos empezar por el ficus. Es una especie tropical, muy resistente que además podemos tener en el interior de casa si no disponemos de terraza o jardín, pero más tarde te contamos más en detalle sobre este asunto.

Muchas veces caemos en el error de dejarnos llevar por la vista, y aunque los ficus para nosotros son de nuestros bonsáis favoritos, es cierto que en muchos casos pueden no llamarte la atención y que tu vista se vaya a árboles frutales, pinos o arces con sus rojizas hojas entre otros. Estas especies son muy bonitas, pero precisan una mayor atención y cuidados que el ficus, lo que un despiste puede llevar a que el árbol muera y caer en el error de pensar que el bonsái es difícil cuando repetimos, no lo es.

Aprende y estudia los cuidados básicos para cultivar tu bonsái

Cada especie es un mundo y no todas necesitan los mismos cuidados. Un error muy común que suele cometer la gente cuando empieza, es tratar al bonsái como le han dicho o como han leído, ocurriendo en muchos casos que eso que le han contado o han leído es de otra especie y no de la suya. Esto puede llevarnos a que el bonsái acabe muriendo por aplicar cuidados equivocados.

Hoy en día podemos ir a Youtube, diferentes foros en Facebook, webs donde nos pueden aconsejar sobre los cuidados básicos de nuestro bonsái. Tenemos muchas facilidades para empezar con buen pie en este mundillo, así que aprovechémoslas.

Elige una buena ubicación para tu bonsái

La ubicación es uno de los factores más importantes. Por norma general, todos los bonsáis necesitan estar en la calle, al aire libre y disfrutar de la claridad del sol y el paso de las estaciones.

Durante el verano, los protegeremos de las horas punta de sol para evitar que se quemen las hojas y vigilaremos mucho el riego para que no se sequen. En Madrid por ejemplo nosotros regamos muchos días hasta 3 veces al día.

En invierno es importante protegerlos en caso de fuertes granizadas, vientos o tormentas que puedan dañar los árboles. Aquí algo que quizás te pueda sonar extraño si eres principiante en el mundo del bonsái es que los árboles, sobre todo los de hoja caduca y algunos frutales como el manzano, necesitan mucho frío en invierno. Cuanto más frío pasen durante el invierno, la brotación en primavera será más espectacular. Cuidado, los árboles tropicales hay que meterlos en el interior de casa o en invernadero durante los inviernos, ya que pueden morir por congelación, como el caso de los ficus.

Para todos aquellos que no tienen posibilidad de tener un jardín o terraza donde dejar los bonsáis, entonces os recomendamos como antes mencionábamos, los ficus. Aunque lo ideal es que estén en exterior, es una especie que aguanta muy bien el interior. Tan solo debes tener en cuenta estos consejos:

  • Coloca tu bonsái cerca de una ventana, para que reciba la mayor luz del sol posible.
  • Evita el contacto directo con los radiadores o aparatos de aire acondicionado para que no reciban de manera directa el frío o el calor.
  • Evita colocar el bonsái en corrientes de aire.

Vigila el riego

No hay una norma escrita de, tienes que regar tus bonsáis 1 o 2 veces al día, no. Cada bonsái es un mundo y depende de la época del año necesitan más o menos agua. Lo importante es regar cada vez que veamos el sustrato seco. Como decíamos antes, en verano llegamos a regar hasta 3 veces en un mismo día, sin embargo, en invierno solemos regar cada 4 días, en función de las temperaturas, humedad, estado del árbol…

Recuerda siempre, el bonsái te pedirá agua cuando la necesite, tan solo debemos observar y estar atentos para no regar en exceso o regar de menos.

El sustrato, factor importante para la supervivencia

En el cultivo de bonsáis se utilizan siempre sustratos porosos, que drenen muy bien el agua para evitar así el encharcamiento con la consecuente pudrición de las raíces o incluso aparición de hongos.

En este punto podríamos alargarnos mucho, pero porque os suenen algunos de los principales sustratos que se utilizan los vamos a enumerar:

  • Akadama
  • Kiryuzuna
  • Grava volcánica
  • Pómice

Cada bonsái necesita unos tipos de tierra u otros, por eso en este punto es importante informarnos muy bien sobre la especie que hemos o vamos a comprar antes de hacer nada.

Estos sustratos permitirán una mayor aireación de las raíces favoreciendo un sistema radicular mucho más sano, con la apareciendo de raíces finitas que son las que nos interesan en el cultivo de bonsáis.

Normalmente los bonsáis que compramos por primera vez vienen plantados en sustrato universal, la típica tierra de flores, pero de muy mala calidad o incluso en fibra de coco. Esto se usa mucho porque son bonsáis de importación, normalmente traídos de China y es un sustrato mucho más económico. Estos sustratos cuando están muy agotados, además de no permitir el paso del agua con los riegos, tampoco ayudan al desarrollo de las raíces. Es por esto por lo que debemos trasplantar los bonsáis y ponerlos en un sustrato de los mencionados anteriormente, pero ojo, solo debemos trasplantar por norma general en primavera. Te lo contamos en el siguiente punto.

El trasplante

Como norma general la época de trasplantes es en primavera, antes de la brotación. Es muy importante de nuevo observar nuestros bonsáis e informarse muy bien sobre el trasplante en cada especie. Por ejemplo, en nuestro caso que estamos en Madrid, los manzanos que tenemos empiezan a brotar hacia finales de febrero, primeros de marzo; este es el momento más seguro de hacer el trasplante, justo antes de la brotación inicial.

Sin embargo los ficus por norma general son más tardíos y se suelen trasplantar ya bien entrada la primavera, normalmente hacia el mes de Mayo cuando el calor empieza a ser predominante.

Como ocurre en muchos aspectos, no hay una norma escrita en el cuidado del bonsái, tan solo unos principios básicos a seguir que nuestros árboles nos irán pidiendo e indicando.

La paciencia, el mayor arte en el cultivo de bonsáis

Quizás este sea un punto que nos cueste a muchos cuando empezamos con el bonsái, y me incluyo el primero. Al principio me volvía loco por trasplantar para quitar esa tierra mala, alambrar para intentar conseguir esa forma que había visto en internet de un bonsái similar al mío, hacer podas, injertos…

Con el tiempo, te das cuenta de que las prisas no son buenas, y como veréis en muchos sitios, la paciencia del bonsaista es imprescindible. Cada época del año requiere de unos cuidados y trabajos en el bonsái. Si intentamos correr, podemos estar poniendo en peligro a nuestro árbol, por ejemplo, haciendo trasplantes en épocas del año no indicadas.

Nuestro consejo, no corras, ten paciencia, fórmate y lee todo lo que puedas sobre tu especie. Para empezar, aprende a cultivar tu bonsái en una buena tierra, controla los riegos y la ubicación y te garantizo que el éxito estará asegurado.

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